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Acoso escolar


  1. 1.      ¿QUE ES EL ACOSO ESCOLAR O BULLING?

 

El acoso escolar es lo que sufre un estudiante cuando está expuesto a ataques sádicos continuos, de los que no puede defenderse fácilmente, por parte de uno o más compañeros de clase. Los asaltos pueden ser físicos (empujones, golpes), verbales (insultos, burlas), no verbales (gesticulaciones hostiles y vejatorias) o grupales (marginación, bromas crueles o difusión de rumores humillantes).

Bullying o intimidación entre iguales es un término anglosajón que en los años 70 el sueco Dan Olweus, aplicó a este tipo de agresiones.

Los episodios de violencia entre iguales siempre han constituido una fuente de preocupación social puesto que suponen un riesgo de quiebra de la convivencia en los ámbitos educativo y social. Las situaciones violentas constituyen hechos enmarcados en una sociedad global caracterizada por una agresividad tradicional y alimentada continuamente  por las formas, usos, costumbres y estilos de que mantienen vivos a los medios de comunicación.

El bullying constituye un subtipo de violencia que ha generado recientemente una gran alarma social así como una preocupación generalizada.

En España los estudios, a nivel estatal, comienzan con las investigaciones  del Defensor del Pueblo en el año 1999.

Cuando hablamos de este fenómeno nos referimos a jóvenes con una casuística amplia: rehúsan ir al centro educativo sin claros motivos, son insultados, burlados, humillados, ridiculizados, sometidos a chantajes económicos, excluidos, maltratados físicamente, etc.

Para que la agresión pueda etiquetarse de bullying se deben dar las siguientes condiciones:

-Debe existir una víctima indefensa agredida por un maltratador/es

-Debe haber una desigualdad de poder entre ambas partes. Una parte abusa de la otra que es débil.

-Las acciones de abuso deben ser repetidas en el tiempo, con cierta frecuencia y contundencia progresiva en la víctima. 

Estos son algunos datos de casos de violencia escolar en España:

En España se estima que un 1,6% de los niños y jóvenes estudiantes sufren por este fenómeno de manera constante y que un 5,7% lo vive esporádicamente. Los datos varían en función de la fuente de la que procedan y del enfoque manejado a la hora de estudiar el fenómeno. Una encuesta del Instituto de la Juventud (INJUVE) eleva el porcentaje de víctimas de violencia física o psicológica habitual a un 3% de los alumnos. Y afirma que un 16% de los niños y jóvenes encuestados reconoce que ha participado en exclusiones de compañeros o en agresiones psicológicas.

El Defensor del Pueblo señala que en 5% de los alumnos reconoce que algún compañero le pega, mientras el Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA) indica que un 49% de los estudiantes dice ser insultado o criticado en el colegio, y que un 13,4% confiesa haber pegado a sus compañeros.

En cuanto a la tipología o modalidades del maltrato se pueden distinguir varios tipos:

-Maltrato físico: es cualquier acción no accidental, que provoca daño físico, estos pueden ser catalogados de acuerdo a su nivel de gravedad como: leves, moderados o severos.

Los maltratos físicos leves son aquellos que no causan un daño/ lesión grave y  no requiere atención médica, los daños moderados sí que requieren un tipo de diagnóstico o tratamiento médico, pero sin hospitalización y los severos serían aquellos que requieren hospitalización o atención médica inmediata a causa de las lesiones producidas.

Las manifestaciones más comunes son: empujones, patadas, agresiones con objeto, peleas, golpes, etc.

-Maltrato verbal: es cuando se utiliza una comunicación agresiva, donde se expresa lo que se siente, lo que se quiere y lo que se piensa a costa de los sentimientos y derechos de los demás, tendiendo a humillar y a atacar cuando no puede “salirse con la suya”, fomentando la culpa y resentimiento en los otros, sin negociación ni diálogo.

En este tipo de maltrato se dan comentarios degradantes, insultos, observaciones humillantes sobre el físico, inferioridad o incompetencia, gritos, acusaciones, burlas, gestos humillantes, poner apodos, etc.

-Maltrato psicológico: es aquel que se evidencia a través de situaciones constantes en la cual se estimulan sentimientos perjudiciales sobre la propia autoestima. Se puede considerar como maltrato psicológico, el daño (intencional o no) que se causa contra las habilidades de un niño, dañando su autoestima, su capacidad de relacionarse, y su habilidad para pensar y sentir. Esto ocasiona un deterioro en su personalidad, socialización y en general en su desarrollo armónico de sus emociones y habilidades limitando e inhabilitando su desarrollo potencial.

Se considera maltrato psicológico: acoso, humillaciones, exclusión del grupo, amenazas, insultos, desprestigio, etc.

-Maltrato con exclusión social: Es el maltrato que se le proporciona a la víctima delante de otras personas con lo que se pretende aislar al individuo del grupo.

Aquí hay que destacar el rechazo, ignorar su presencia y no dejarlo participar en actividades propias del grupo, etc. Todo esto provoca aislamiento y problemas para poder relacionarse de manera efectiva.

-Maltrato con extorsión económica: Es aquel que busca el control de los recursos económicos de la víctima. Se manifiesta cuando el niño o el joven se le sustrae o exige el dinero que lleva a la escuela, cuando le roban sus pertenencias, o se esconde o destruyen sus posesiones.

El problemas de las cuotas “voluntarias” en la escuela


El problema de las cuotas “voluntarias” en escuela concertada españolaPosted by Roselyn June 18, 2009

 

Según el diario El País, la red española de colegios e institutos privados se encuentra dividida en dos, por un lado la pública y, por otro, la privada concertada. De hecho, se supone que las dos son gratuitas ya que las llamadas escuelas privadas subvencionadas son las que reciben dinero público para asegurar que así sea; sin embargo, los padres que deciden llevar a sus hijos a la escuela concertada, dicen gastar más.

¿Qué está ocurriendo? Pues según una encuesta del Instituto Nacional de Estadística, el promedio del coste de las clases lectivas en una escuela concertada es de 247 euros para un curso en primaria y de 220 para secundaria. Este pago se refiere solamente para enseñanzas complementarias de carácter voluntario.

Y esto constituye un verdadero problema, ya que no siempre se les dice a los padres acerca de la “voluntariedad” de tales cuotas por lo que el alumno que en caso no pueda pagarlas, se queda apartado de los que sí por una cuestión socioeconómica.

Sin embargo, la ley educativa deja claro que nunca se le debe imponer a los padres las “aportaciones voluntarias” ni se les debe establecer a los alumnos (padres) servicios obligatorios que se asocien a la enseñanza. En esto no se incluyen servicios como el del  transporte o el del comedor.

Así, la gran queja que se deja escuchar por parte de los padres que tienen a sus hijos en escuelas concertadas, las cuales a su vez en todo el país atienden a 1,8 millones de alumnos, un 25% de los estudiantes de educación infantil a secundaria.

¿Qué dice la ley? Pues a pesar que las cosas están claras, ya que la ley garantiza la posibilidad de escolarizar a cada uno de los alumnos sin discriminarlos por motivos socioeconómicos, aún esta postura está en discusión  y se espera que el caso pase a las autoridades para que por fin tenga un buen desarrollo.

Imagen: BebesyMas

http://entreaulas.com/blog/educacion/el-problema-de-las-cuotas-voluntarias-en-escuela-concertada-espanola/

 

artículo del País


Un instituto suspende las clases en protesta por las amenazas de un alumno

El centro de Castalla (Alicante) denuncia que las expulsiones del estudiante sancionado no son efectivas

EZEQUIEL MOLTÓ - Alicante – 14/05/2010

 

Un instituto suspende las clases en protesta por las amenazas de un alumno

El centro de Castalla (Alicante) denuncia que las expulsiones del estudiante sancionado no son efectivas

EZEQUIEL MOLTÓ - Alicante – 14/05/2010

Se han plantado, están hartos. Los alumnos y profesores del IES Castalla (Alicante) han suspendido las clases y han protagonizado esta mañana una concentración en protesta por las supuestas amenazas y agresiones verbales y físicas de un alumno de 17 años que ha sido expulsado varias veces del centro. El joven, denuncian, regresa al instituto con actitud “agresiva y amenazante”, acompañado de sus padres en algunas ocasiones, a pesar de las sanciones de expulsión.

La noticia en otros webs

La suspensión de las clases fue acordada ayer por unanimidad del profesorado y con el respaldo del AMPA (Asociación de Madres y Padres de Alumnos). Fuentes del centro educativo explican que la protesta responde a la “situación insostenible de seguridad de la comunidad educativa”, según recoge también un documento aprobado el miércoles pasado por los docentes, que lamentan que “la convivencia se haya deteriorado notablemente”. Los profesores consideran que están en una situación de “indefensión absoluta”, ya que la normativa no contempla mecanismos que garanticen el cumplimiento de los expedientes disciplinarios pese a que se expulse al alumno.

Según los profesores, el alumno mantiene desde hace cuatro meses “una conducta reiterada de faltas de respeto, insultos, amenazas, coacciones y agresiones verbales y físicas a los profesores y miembros del equipo directivo”. Ha sido expulsado varias veces e incluso ha sido denunciado en tres ocasiones ante la Guardia Civil por supuestas agresiones.

El miércoles pasado se produjo el último incidente. El alumno regresó al centro, en compañía de su madre, y un profesor denunció que fue agredido cuando trataba de impedir “de forma educada” la entrada del joven, que está expulsado.

La dirección del centro, ante esta situación, adoptó las medidas legales que contempla el decreto de convivencia educativa, que prevé la posibilidad de expulsar a un alumno. “No se han cumplido las medidas cautelares de no asistencia al centro educativo previstas en el citado decreto”, según un acuerdo del profesor del pasado miércoles.

El IES critica, además, la “falta de implicación y propuesta de soluciones efectivas por parte de la Consejería de Educación de la Generalitat, del Ayuntamiento o de la Asociación de Directores. Los profesores consideran que es necesaria “la revisión” de los procedimientos legales que existen para que “las decisiones que se tomen se vean reforzadas por los organismos administrativos competentes”. Los profesores instan a “la Administración a implicarse en el cumplimiento de los procesos sancionadores que se adopten en los centros educativos”, y se sienten “especialmente defraudados por la falta de garantía en el cumplimiento del decreto de convivencia”.

Se han plantado, están hartos. Los alumnos y profesores del IES Castalla (Alicante) han suspendido las clases y han protagonizado esta mañana una concentración en protesta por las supuestas amenazas y agresiones verbales y físicas de un alumno de 17 años que ha sido expulsado varias veces del centro. El joven, denuncian, regresa al instituto con actitud “agresiva y amenazante”, acompañado de sus padres en algunas ocasiones, a pesar de las sanciones de expulsión.

La noticia en otros webs

La suspensión de las clases fue acordada ayer por unanimidad del profesorado y con el respaldo del AMPA (Asociación de Madres y Padres de Alumnos). Fuentes del centro educativo explican que la protesta responde a la “situación insostenible de seguridad de la comunidad educativa”, según recoge también un documento aprobado el miércoles pasado por los docentes, que lamentan que “la convivencia se haya deteriorado notablemente”. Los profesores consideran que están en una situación de “indefensión absoluta”, ya que la normativa no contempla mecanismos que garanticen el cumplimiento de los expedientes disciplinarios pese a que se expulse al alumno.

Según los profesores, el alumno mantiene desde hace cuatro meses “una conducta reiterada de faltas de respeto, insultos, amenazas, coacciones y agresiones verbales y físicas a los profesores y miembros del equipo directivo”. Ha sido expulsado varias veces e incluso ha sido denunciado en tres ocasiones ante la Guardia Civil por supuestas agresiones.

El miércoles pasado se produjo el último incidente. El alumno regresó al centro, en compañía de su madre, y un profesor denunció que fue agredido cuando trataba de impedir “de forma educada” la entrada del joven, que está expulsado.

La dirección del centro, ante esta situación, adoptó las medidas legales que contempla el decreto de convivencia educativa, que prevé la posibilidad de expulsar a un alumno. “No se han cumplido las medidas cautelares de no asistencia al centro educativo previstas en el citado decreto”, según un acuerdo del profesor del pasado miércoles.

El IES critica, además, la “falta de implicación y propuesta de soluciones efectivas por parte de la Consejería de Educación de la Generalitat, del Ayuntamiento o de la Asociación de Directores. Los profesores consideran que es necesaria “la revisión” de los procedimientos legales que existen para que “las decisiones que se tomen se vean reforzadas por los organismos administrativos competentes”. Los profesores instan a “la Administración a implicarse en el cumplimiento de los procesos sancionadores que se adopten en los centros educativos”, y se sienten “especialmente defraudados por la falta de garantía en el cumplimiento del decreto de convivencia”.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/instituto/suspende/clases/protesta/amenazas/alumno/elpepusoc/20100514elpepusoc_4/Tes

Papel del profesorado, padres y madres ante el acoso escolar


Los padres y profesores no suelen darse cuenta de la situación de acoso o tardan bastante en darse cuenta. Esto se debe a varios motivos pero principalmente al silencio que se establece por parte de los implicados, acosador, víctima y espectadores.

La mayoría de las familias se enteran de la situación no por el centro educativo sino por sus hijos/as cuando lo cuentan.

Para un buen sector del  profesorado este hecho pasa desapercibido.

Cuando un caso aflora, a menudo el daño causado ya es considerable.

Los adultos debemos mantener una actitud de supervisión y vigilancia. Dado que los casos de bullying suelen transcurrir en la sombra y la mayoría de los casos no son denunciados, resulta de gran interés el poder detectarlos para actuar sobre ellos.

Hay que prestar atención no sólo al lenguaje verbal, también a las rutinas, gestos, actitudes…

  • Indicadores observables desde el ámbito familiar de que un niño o adolescente está siendo objeto de acoso escolar son los siguientes:

 

- Presencia de lesiones físicas.

- Pérdida o rotura de pertenencias.

- Cambios de humor muy acusados.

- Tristeza o síntomas de depresión.

- Pasar mucho tiempo sólo y no salir con amigos.

- Descenso en su rendimiento escolar.

- Miedo a ir al colegio, o poner excusas para faltar.

- Síntomas psicosomáticos (vómitos, dolores abdominales) antes de ir al colegio.

- No hablar del colegio.

  • En el medio escolar se podrían dar los siguientes indicadores de que un alumno está siendo acosado:

- Absentismo escolar frecuente.

- Descenso en el rendimiento escolar.

- Apatía, abatimiento, tristeza.

- Alumno que no es escogido para trabajo de grupo.

- Soledad, ausencia de relaciones en el colegio.

- Murmullos, risas por lo bajo, cuando un alumno entra en clase o contesta a una pregunta.

- Viene con golpes o heridas del recreo.

- Casi siempre sale de casa con el tiempo justo, o sale el último o el primero de la clase para no coincidir con los agresores.

- Se pone nervioso al participar en clase.

- Conflictos frecuentes con los mismos compañeros.

  • Los indicadores observables desde la familia de que un niño o adolescente es un acosador, serían:

- Ausencia de empatía con el sufrimiento de los demás.

- Prepotente y dominante con hermanos y amigos.

- Hablar despectivamente de algún chico/a de su clase.

- Mofarse o burlarse de sus iguales.

- Haber sido recriminado más de una vez por peleas con sus iguales.

- Falta de cumplimiento de las normas en casa.

Los indicadores para el profesorado de que un alumno es un acosador escolar, serían:

- Falta de cumplimiento de las normas de la clase.

- Burlarse de los demás cuando intervienen en clase

- Comportamiento agresivo.

- Prepotentes y dominantes con sus compañeros de clase.

- No asumir la responsabilidad de su conducta, ni pedir perdón cuando ha actuado mal.

- Enorgullecerse de su conducta agresiva.

Qué pueden hacer los padres cuando su hijo es el acosador o el acosado en la escuela?

Para hacer frente al acoso escolar es fundamental la intervención de los padres (tanto de víctimas como de acosadores)

Hay varias pautas o consejos a seguir sobre cómo deben de actuar los padres tanto en un caso como en otro.

En el caso de los padres sospechen que su hijo es una víctima del acoso escolar se recomienda promover una buena comunicación entre padres e hijo y crear un clima de suma confianza para que el niño se sienta seguro para hablar sobre todo lo que este viviendo. Si finalmente descubrieran que su hijo es una víctima es muy importante hacerles saber y sentir que cuentan con su apoyo y hacerles ver que ellos no son culpables de la situación que están padeciendo (es habitual en las víctimas el sentimiento de culpabilidad) y que intenten que hablen del tema sin presionarlos y haciendo que se sientan arropados y comprendidos.

Consejos:

  • Investigar lo que está ocurriendo exactamente y dejar al niño desahogarse y escucharlo.
  • Ponerse en contacto con el colegio para informarles de lo que está ocurriendo.
  • No estimular al niño a la venganza ya que empeoraría la situación.
  • Discutir alternativas asertivas para responder a los acosadores y practicar las respuestas con su hijo.
  • Ponerse en contacto con un abogado si la agresión continuase.
  • Si fuera necesario (dependiendo del novel de ansiedad y miedo del niño) buscar un psicólogo para ayudarle a superar el trauma. Sin olvidar que la mejor ayuda en estos casos es la de la familia.
  • Mantener la calma y no demostrar un exceso de preocupación sino determinación y positivismo.

 En el caso de los padres de niños acosadores:

  • Investigar las causas de por qué su hijo es un acosador.
  • Hablar con los profesores de sus hijos y pedirles ayuda, así como escuchar todas sus críticas.
  • Tratar de evitar culpar a los demás de la actitud de su hijo.
  • Seguir el problema en colaboración con el colegio y observar las mejoras o no.
  • Tratar de canalizar la agresividad del niño hacia otras actividades como el deporte.
  • Transmitir la práctica de buenas conductas.
  • No ignorar la situación. Mantener la calma y encontrar la forma de ayudarle.
  • Ayuda a tu hijo a que manifieste sus insatisfacciones y frustraciones sin agresión.
  • Demuestre a tu hijo que lo sigue amando tanto o más que antes. Pero que desaprueba su comportamiento.
  • Anímale a que reconozca su error y que pida perdón a la víctima. Elogie sus buenas acciones
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